Saltar al contenido
Vista exterior de Hotel El Pantano rodeado de vegetación

Desde 2003

Un legado que florece

El sueño de un hombre, sostenido por el trabajo de una familia y la gente de Jalapa.

Wilhelmus Johannes Maria, fundador de Hotel El Pantano, sentado en los jardines
El fundador, en los jardines que levantó.

El origen

El legado de un sueño

Todo empezó con un viaje y un amor profundo por Nicaragua. Wilhelmus Johannes Maria, un holandés con espíritu aventurero, llegó a las colinas de Jalapa y no vio solamente belleza: vio una oportunidad.

Su idea era simple y ambiciosa a la vez: levantar un refugio que mostrara al mundo el encanto del norte del país. Un lugar donde cualquiera, de aquí o de afuera, se sintiera en casa desde el primer día.

23 años después, esa idea sigue siendo la misma. Lo único que cambió fue el tamaño del jardín.

Crear un lugar donde el tiempo se detenga.
Wilhelmus Johannes Maria

Línea de tiempo

Cómo llegamos hasta acá

Cuatro momentos que explican lo que hoy encontrás al cruzar el portón.

  1. Los inicios de la construcción del hotel en 2003

    2003

    La primera piedra

    Con trabajo duro y una visión clara se levantaron las primeras cabañas. El Pantano era todavía una promesa: un lugar rústico que invitaba a descubrir la naturaleza de Jalapa.

  2. Familias reunidas en el restaurante del hotel

    2012

    Llega el restaurante

    Lo que empezó como un servicio para los huéspedes se convirtió en punto de encuentro del pueblo. Las micheladas y las alitas se volvieron parte del vocabulario local.

  3. Salón de eventos iluminado durante una celebración nocturna

    2018

    El salón de eventos

    Ampliamos los jardines y habilitamos el salón para bodas, quinceañeros y eventos corporativos. Hoy recibimos hasta 400 invitados en una sola celebración.

  4. Vista panorámica de los jardines del hotel con un arcoíris

    Hoy

    Un legado que crece

    Lo que fue un sueño pionero es hoy un destino para familias de toda Nueva Segovia. Cada área nueva es un tributo a la visión original, adaptada para crear mejores recuerdos.

Lo que no cambia

Nuestra promesa

Hospitalidad con alma

Honramos el sueño de Wilhelmus tratando a cada huésped como familia, no como un número de habitación.

Autenticidad

Mantenemos viva la esencia rústica del lugar y el respeto por el entorno natural que nos rodea.

Mejora constante

Cada año invertimos en el lugar para que quien vuelva encuentre algo mejor de lo que dejó.

Tu próxima escapada al campo

La mejor forma de entender 23 años de historia es pasar aquí un fin de semana.

Reservar por WhatsApp